Informe preliminar de Contraloría da cuenta de problemas subsanados por Junaeb

Junaeb aclara información difundida sobre supuestas irregularidades en entrega de alimentación durante emergencia sanitaria en la RM, contenidas en informe preliminar emitido por la Contraloría.

Una auditoría actualmente en curso por parte de la Contraloría General de la República habría constatado problemas durante los primeros tres procesos de entrega de canastas individuales de alimentación llevados adelante por Junaeb durante la suspensión de clases presenciales.

 

La información publicada se refiere a un informe con resultados preliminares -la auditoría sigue en curso- que da cuenta de situaciones acotadas a 16 colegios de entre más de 12 mil establecimientos atendidos por Junaeb, y que ya fueron solucionadas entre marzo y mayo, además de denuncias en proceso de investigación interna o que no son de responsabilidad directa de este organismo.

Desde el 18 de marzo de este año, apenas fuera anunciada la suspensión de clases presenciales, Junaeb adaptó, en lo que fue una eficiente y única operación logística, la entrega de la alimentación escolar. reemplazando los platos preparados y bandejas en comedores escolares, por un modelo de entrega de insumos. De esta forma, los estudiantes que hubieran estado asistiendo diariamente a los comedores, podrían disponer de alimentos en sus hogares.

A poco de cumplirse 5 meses desde esa definición, ya se han entregado 10 millones 416 mil 672 canastas individuales de alimentación, equivalentes a más de 303 millones de raciones alimenticias (desayunos y almuerzos), cautelando, de paso, los empleos de 35 mil trabajadoras manipuladoras de alimentos.

Este cambio en la metodología de entrega ha significado un esfuerzo logístico y de gestión sin precedentes, en el que la colaboración de profesores, asistentes de la educación, directivos de establecimientos, manipuladoras de alimentos y funcionarios de Junaeb y de las empresas concesionarias del programa de alimentación ha sido fundamental. En ese marco, el proceso presentó problemas acotados y específicos durante los tres primeros ciclos de entrega -este miércoles 12 de agosto comienza el séptimo ciclo- que ya fueron detectados tanto por la institución como por la ciudadanía, quienes han contribuido al control de la calidad de la alimentación y a mejorar este proceso.

De esta forma, y para optimizar los procesos de control interno, Junaeb reforzó la supervisión en terreno, considerando las dificultades y riesgos existentes a nivel nacional para el desplazamiento de personas, a través de una supervisión externa, para la que contrató a la consultora internacional Bureau Veritas. Así, ya se han realizado 24.640 supervisiones presenciales y 19.203 telefónicas, sumadas a las denuncias recibidas por Junaeb a través de sus canales remotos (web, mail, teléfono y redes sociales) que permitieron detectar y subsanar problemas con proveedores y productos.

Las situaciones identificadas por Junaeb, responden a casos puntuales que han derivado en exigentes medidas internas, resoluciones y sanciones como, por ejemplo, el término anticipado del contrato vigente con la empresa Dipralsa, ex proveedora del Programa de Alimentación Escolar en la Región de Los Lagos, debido a graves irregularidades y falta de trazabilidad en los lotes de productos entregados a las familias. También se han retirado, de manera preventiva, productos de ciertas marcas a nivel regional y nacional, y se ha prohibido la utilización de marcas específicas de alimentos en todo el país: pouches (conservas) de pollo Tubul por problemas puntuales en las regiones de Los Lagos y Coquimbo; y legumbres El Mulato por problemas detectados en regiones de Los Lagos, Los Ríos y Tarapacá.

En paralelo, Junaeb está explorando continuamente formas de mejorar la entrega de canastas individuales de alinentación, sobre todo en la coordinación con las escuelas y colegios del país para asegurar que los alimentos sean entregados en plazos cada vez más breves desde el momento que son despachados a cada establecimiento, y éstos los distribuyen a los apoderados para así evitar que frutas y verduras frescas se vean afectadas madurando anticipadamente.

Jaime Tohá, director nacional de Junaeb, afirmó que “precisamente porque hemos llevado adelante un fuerte proceso de control y supervisión -que se ha fortalecido a medida que se da continuidad a la entrega de las canastas- es que hemos abordado con rapidez, con eficiencia y rigurosidad cualquier situación anómala, voluntad que se ha materializado en decisiones como el término anticipado de contrato a una empresa, el reemplazo de lotes enteros de alimentos o la eliminación definitiva de algunas marcas de productos”.

“Desde que empezó la pandemia, en Junaeb nos hemos movilizado para llegar con alimentación a los hogares de más de 1.845.000 estudiantes beneficiarios del programa, de manera oportuna y con los mejores productos posibles. Nos llama la atención que un informe denominado ‘de primeros resultados’ instale problemáticas del proceso que ya han sido abordadas y corregidas oportunamente, más considerando que la auditoría aún está en curso, y que, por otra parte, según los propios procedimientos oficiales de la Contraloría, los resultados son oficiales al momento que se emita el ‘Informe Final’ correspondiente”, agregó Tohá. En esa línea, afirmó que “es relevante constatar que el documento hace referencia a información levantada en una muestra de apenas 16 establecimientos educacionales, en circunstancias que las canastas se entregan en más de 12 mil a nivel país. Durante el último proceso de supervisión se visitaron 2.440 establecimientos de un total de 8.312 que reciben alimentación de Junaeb, cifra que equivale a un 29,4% de los colegios a los que llega la versión de la canasta para estudiantes de educación básica y media“, finalizó.