Nueva licitación de alimentación escolar resguarda eficiencia en uso de recursos públicos y mejora calidad del servicio para 830 mil estudiantes

Luego de la toma de razón de las bases por parte de Contraloría General de la República, Junaeb publica el nuevo proceso de licitación del servicio de alimentación escolar para siete regiones del país, con un presupuesto anual de $278 mil millones, una de las licitaciones más grandes de los últimos años en este Servicio.

Entre las novedades, se incorpora un rol más activo de chefs para la mejora gastronómica de los menús, barreras administrativas para que empresas con multas pendientes vuelvan a postular al Programa y el desarrollo de un estándar propio basado en modelos internacionales para la certificación de la calidad de procesos y preparaciones. Además, se aseguran las condiciones laborales de las manipuladoras de alimentos.

El Programa de Alimentación Escolar y de Párvulos (PAE–PAP) de la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb) atiende diariamente a más de un millón 800 mil estudiantes, desde salas cuna hasta cuarto medio, en 12 mil 300 establecimientos educacionales públicos y particulares subvencionados de todo Chile.

El proceso que regirá la compra del servicio de alimentación entre marzo de 2021 y febrero de 2024 impactará a 830 mil estudiantes –equivalente al 45 por ciento de los beneficiarios del Programa a nivel nacional, dado que cubrirá las regiones de Valparaíso, Atacama, O’Higgins, Biobío, Ñuble, Aysén y gran parte de la Metropolitana–, comenzó formalmente luego de que la Contraloría General de la República tomara razón de las bases que regularán la compra de este servicio.

Según explica el director nacional de Junaeb Jaime Tohá, se han incorporado nuevas exigencias a las empresas que participen de este proceso licitatorio, cuyo presupuesto asciende a 278 mil millones de pesos por año: “por primera vez estamos licitando los servicios para una porción tan grande del país y lo hacemos en un contexto en que necesitamos ser más responsables que nunca en la inversión del Estado. Estas bases de licitación fueron diseñadas para combinar un modelo integral enfocado en mejorar el servicio de alimentación, un uso eficiente de los recursos y que el personal manipulador de alimentos mantenga sus actuales condiciones de trabajo, compromiso del Gobierno en el que, gracias a un diálogo constante, hemos avanzado mucho en los últimos años”.

GASTRONOMÍA Y COMIDA RICA

Estamos convencidos de que la comida rica es un derecho y eso está plasmado en esta licitación, que tiene foco en asegurar que los estudiantes reciban alimentación más saludable y rica”, dice Tohá y explica que, por ejemplo, en licitaciones anteriores un elemento fundamental era que los prestadores contaran con una operación logística propia. A su juicio, “para Junaeb lo más importante es el servicio final que recibirán los estudiantes y lo que ocurre en la cocina”.

ESTÁNDAR DE CALIDAD E INOCUIDAD EXCLUSIVO PARA ALIMENTACIÓN ESCOLAR

Después de dos años de trabajo, Junaeb implementará un estándar propio para el programa de alimentación, que adapta exigentes normativas internacionales -HACCP en establecimientos educacionales, ISO 22000 en bodegas e ISO 9001 a nivel central- para ajustar la calidad e inocuidad de este Programa. “Todas las empresas deberán someterse a un proceso de certificación desarrollado por compañías especialistas”, sostiene el Director Nacional de Junaeb.

PAGO DE MULTAS PENDIENTES

Las empresas que participen de este proceso licitatorio deberán estar al día en el pago de las multas cursadas en contratos previos con Junaeb. De lo contrario, recibirán un menor puntaje en sus ofertas. “Esta es una situación que se arrastra por un largo tiempo y la estamos regularizando con acciones agresivas”, explica Jaime Tohá.