Con foco en incentivo a compras locales e innovación gastronómica Junaeb publica nueva licitación para alimentación de más de 660 mil estudiantes

• El proceso de licitación para el servicio de alimentación de niños, niñas y jóvenes de siete regiones del país comenzó luego se la toma de razón por parte de la Contraloría General de la República.
• Con un presupuesto anual de 244 mil millones de pesos para el período entre 2022 y 2024, las empresas participantes deberán promover productos regionales que sean adquiridos a agricultores de la zona, así como también se les requerirá mejorar la calidad nutricional de la alimentación entregada en los establecimientos.

Con énfasis en la incorporación de productos más sanos y nutritivos, preparaciones con pertinencia local e innovaciones en materia gastronómica, fueron publicadas las bases de licitación para el Programa de Alimentación Escolar y de Párvulos (PAE-PAP) de la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb).

Con un presupuesto anual de 244 mil millones, el proceso regirá la compra del servicio de alimentación entre marzo de 2022 y febrero de 2025 e impactará a 666.852 estudiantes, lo que corresponde a un 35 por ciento de los beneficiarios del PAE-PAP a nivel nacional, cubriendo las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá, Antofagasta, Maule, Los Lagos, Los Ríos y un tercio de la Región Metropolitana.

Esta licitación corresponde a un tercio de la cobertura del PAE-PAP, que diariamente entrega alimentación a un millón 800 mil estudiantes, desde sala cuna hasta cuarto medio, de 12 mil 300 establecimientos educacionales públicos y particulares subvencionados de todo Chile.

Para llegar con un servicio que asegure los mejores estándares de calidad, se garantice la continuidad de la entrega de los alimentos y con precios competitivos para una buena inversión de recursos públicos, la institución licita este servicio por zonas del país, en procesos públicos y abiertos que exigen a las empresas el detalle de los costos de la estructura alimenticia, es decir, el valor unitario de los productos, y no por precio total de la ración, medida que fue incorporada en la licitación anterior y que permite conocer el valor real de los productos, según variables medibles, lo que posibilitó que durante la pandemia, Junaeb pudiera en tan sólo 72 horas de decretada la cuarentena total, modificar los contratos y comenzar la entrega de canastas.

Entre las novedades de este proceso, destaca el incentivo a la creación de platos con pertinencia regional que fomenta los sabores locales, una estructura estacional antes inexistente y la economía de la zona a través de la compra de los productos a los agricultores de la misma región. Además, se incorporan novedades gastronómicas, como la introducción de nuevas recetas latinoamericanas y de pueblos originarios, que destacan el carácter multicultural de nuestro país; desayunos mejorados, cuyos principales cambios son la incorporación de huevo y fruta al desayuno y la disminución del pan, y almuerzos con aumento de frecuencia de frutas y verduras, legumbres, productos del mar y cereales.

Esta nueva licitación busca reestructurar el servicio de alimentación, no solo a través de la gastronomía, que es algo que hemos venido fomentando hace ya cuatro años a través del Laboratorio Gastronómico, si no que incorporando productos más sanos y nutritivos, y disminuyendo los más nocivos, de manera de entregar a los beneficiarios y beneficiarias una alimentación balanceada que, hoy más que nunca, necesitan luego de un año y medio de pandemia. Además, buscamos entregar un servicio con preparaciones con toques únicos que reflejen la pertinencia local y el fomento a las compras a los productores regionales, de manera de diseñar un modelo integral que busque mejorar el servicio de alimentación que entrega Junaeb”, explicó el Director Nacional de Junaeb, Jaime Tohá.

Desde Junaeb también se destaca el positivo impacto que estas medidas tendrá en las economías locales, ya que el aumento de proveedores de la zona fortalecerá la Agricultura Familiar Campesina. “Esperamos con esta modificación fomentar la cooperación con los productores locales, de manera que el Programa de Alimentación Escolar y de Párvulos, sea un modelo orgánico de nutrición estudiantil y desarrollo territorial, promoviendo el desarrollo social de las comunidades a lo largo de todo Chile”, destaca la máxima autoridad de la institución.